03 abril 2006

Politica: Votos para los anti-democraticos

Arena selecciona a sus candidatos asi:

A partir del 7 de marzo (en 2005) iniciaría la selección de los candidatos más idóneos a cargo de las Comisiones Departamentales de Selección conformadas por representantes del COENA, directivas departamentales y municipales.


El fmnl lo hara asi:
Según Cerén, eliminar las elecciones, donde los militantes votaban entre los postulados internos cuál debía de ser el candidato que iría a elecciones, surge a raíz de que "hay que dedicarle más tiempo a los problemas de la gente, y no a las situaciones internas que a veces se generan por todo este tipo de procesos (elecciones internas), que lo que hacen es estimular intereses de personas o de grupos".


Los candidatos no son elegidos democraticamente, son "seleccionados" de los "sabios" que estan la cupula del partido. Despues, de que los sabios eligieron, alli si, el pueblo (como borreguitos) tiene que ir a votar por ellos e ir a las urnas porque es una "fiesta democratica".

Payasos (como diria "El-Visitador").

9 comentarios:

Bk dijo...

te salvaste tu, que no fuiste, ni vas a votar.

hunnapuh dijo...

El FMLN no está a costumbrado al "juego" democratico, rerdemos que fué una institución militar regida por la disciplina en la que los jefes tomaban todas las decidiones, justas o no, correctas o equivocadas, pero eso enfilaba en una dirección que era necesaria durante la guerra, igual que el Ejército.
La diferencia es que el ejercito al final se acuarteló y en FMLN entró al ruedo político y es entonces que los "políticos" del FMNL comenzaron a cobrar protagonismo (Lease Shafíck Handal), ahora que han quedado las estructuras mas militaristas del FMLN en control, ya no ven necesaria la participaciòn democratica para la toma de decisiones.
Habrá que ver si esto no termina por desgastar realmente a un FMLN que ya resulta anacrónico, pero que aún constituye la "unica opción viable" para no entregar todo el poder político a ARENA.

Dr. Kabuto dijo...

Desgraciadamente, creo que el mismo sistema democratico se presta a hacer este tipo de juegos de intereses. Quizas sea que el sistema partidista en que se eligen a la mayoria de los "representantes" en los paises democraticos es obsoleto. Uno deberia poder elegir entre diferentes proyectos de pais (a largo, mediano y corto plazo), y en lugar de partidos anacronicos deberian haber grupos que proponen claramente un proyecto, sustentarlo en los medios de comunicación social, y al final tener una instancia que evalue el resultado de la gestion. Pero sucede todo lo contrario, existen unas instituciones, de las que uno no sabe muy bien cuales son los intereses que manejan, con una cupula como si fuera un circulo esoterico de alguna logia ocultista (es decir nadie sabe a ciencia cierta quienes son, que piensan, y nadia pero nadie osa criticarlos directamente), ellos deciden quienes son buenos o malos, ellos hacen negociaciones con otras cupulas o nucleos de poder y asi. Al final, se llenan la boca diciendo que estamos en democracia, que los elegimos libremente y que tienen derecho (casi divino) de gobernarnos como a su criterio es lo mejor del pais. Pero las consecuencias las estamos viviendo, y las seguiremos viviendo.

Anónimo dijo...

En la cultura salvadoreña, la política izquierdista es una amargada farsa cómica-operática. De hecho, cuando queda expresada en la forma del patético Frente Farabundo Marti para La Liberación Nacional (FMLN), es un engaño auto confesado; ¿qué más puede decirse de una militancia partidista que ve su propia esencia en un bufón como Sánchez Ceren? Sólo existe otro fenómeno que compare con esta ridícula caricatura de política izquierdista: la actuación aún más ridícula del “macho” latinoamericano en el lecho. De hecho la vida política del FMLN es la extensión del principio de impotencia sexual machista al campo de la comedia política.

Esto no se limita estrictamente a El Salvador; esta calidad patética y autoderrotante permea a toda la política de América Latina. En la persona heroica, pero en parte descabellada, de Fidel Castro, tenemos la representación del “modelo cubano.” Año tras año y mes tras mes, los “grupúsculos” de estudiantes latinoamericanos se van “a la montaña” —con su par de fusiles, y claro está, dos o tres seguidores campesinos y lumpenproletarios— para que al par de semanas pasen por la ceremonia de ser asesinados. Tampoco es que este problema se limite a la cultura latinoamericana; la izquierda italiana llega desde casi la misma ruindad del machismo hispánico hasta extremos más desgraciados. La totalidad de la población mundial capitalista está infectada en igual (o ligeramente menor grado) por esta impotencia, con la consecuente tendencia de hacer de la vida política izquierdista un reflejo mal disfrazado de la misma impotencia sexual. Por esto no nos referimos a la impotencia de la política macho-izquierdista, no para denigrar a los revolucionarios latinoamericanos, sino para comenzar la tarea de curarles esta enfermedad. Para curar tal enfermedad —especialmente esta que es mental— es necesario primero que la identifiquemos; para que se efectúe la cura es necesario primero que el “paciente” reconozca estar enfermo.

Tomemos al FMLN en sí. Ya nos es obvio que esta organización es insalvable; no existe posibilidad de que miembros del FMLN puedan convertirse individualmente en revolucionarios mientras estén ligados a semejante culto al oportunismo. Lo que aquí revelare quizás signifique el colapso del FMLN; después de todo, ¿qué latino va a querer anunciar su impotencia sexual manteniendo lazos con un culto que ha quedado públicamente reconocido como la esencia de la impotencia sexual? Algunos miembros del FMLN gritarán a viva voz: “Ustedes son una partida de ‘contrarrevolucionarios’ empeñados en destruir al movimiento revolucionario salvadoreño!” Lo cierto es todo lo contrario, ya que al desenmascarar al FMLN hacemos posible y necesario que se establezca un movimiento revolucionario entre los salvadoreños. Así ayudamos a los que pudieran ser revolucionarios, pero que por ahora están “presos”, a romper con el culto farabundista a la impotencia, para que así puedan asumir el papel históricamente correcto, humano y potente como eslabón activo entre las luchas revolucionarias de la totalidad de las Américas.

Anónimo dijo...

Desde su previo estado filogenético de existencia larval (antes Partido Comunista) el FMLN se ha destacado desfavorablemente por un grado extraordinario de oportunismo notorio. Ese oportunismo tiene su apogeo dentro de la organización misma, donde varias facciones de autotitulados marxistas-leninistas se encuentran puestas nalga a nalga junto a un surtido de “nacionalistas.” No existe ningún principio básico que una a la mayoría de los miembros del FMLN en una misma organización, sino el mismo que une a la prostituta brevemente con su cliente. La única fuerza fundamental que une a tan variado conglomerado es el oportunismo: el deseo de tener una “organización de masas”. Es una noche de juerga y el “macho” FARABUNDISTA busca el equivalente político de un brazo sexualmente impotente; lo desea tan desesperadamente que ni siquiera se preocupa por mirar de cerca las cualificaciones de la persona que se presta a dar los servicios deseados.
La esencia de la “política” efemelenista es sencilla: este “macho” sólo desea tener un movimiento masivo de las “fuerzas populares salvadoreñas.” El “macho farabundista” identifica a este deseo por el equivalente político del orgasmo sexual con la sensación irracional de ser visto (y verse) como algo emocionante… peligroso… ¡un réquete revolucionario! Él desea unir todas esas huestes populares y entonces todos compartirán una gigantesca eyaculación; ¡y le nombrarán Independencia!
¿Teoría económica? Esto no le preocupa mucho; él es primordialmente un revolucionario de sentimiento; duende, como él cree que los salvadoreños están llenos de duendes y por lo tanto emocionales en vez de educados. No sería compatible introducirle una calidad tan “gringa” como el intelectualismo al “movimiento popular”. Cómo este “pulgarcito de América” le dará de comer y vestir al pueblo tampoco le preocupa, ya que él “presiente” que eso no va a ser ningún problema. El “machito” dice “hay demás para todos; sólo falta el corazón para cogerlo y repartírselo equitativamente, y todo estaría vergón”. El imponerle un programa de reproducción socialistas ampliadas al pueblo sería elitismo, y hay que respetar las sensibilidades de los demás. Es necesario considerar que las “masas ignorantes” ya tienen de una forma “racial o natural” todas las cualidades intelectuales y demás que se necesitan para una “independencia revolucionaria”.
“¿Cultura?” Él FMLN siente que el pueblo salvadoreño ya tiene una cultura y de la cual sólo hace falta sentirse orgulloso. Para él la “cultura natural” endémica al pueblo ya es “marxista” y “revolucionaria,” y por lo tanto, de forma axiomática, la lucha por esa cultura (lo que eso le parezca a él en ese momento) es ya autoevidente una cultura antiburguesa, una cultura de “liberación” y anticapitalista.
Él FMLN ignora el hecho que el pueblo salvadoreño carece de una cultura propia. La casta compradora de salvadoreños educados y semieducados (de donde proviene el liderato del FMLN) mas las masas recibidoras de las remesas, tiene una herencia cuyas raíces vienen mayormente del aspecto reaccionario de la cultura militar del pasado, además de lazos criados en la familia y escuela al lenguaje y a la literatura, como es el caso de las clases altas Salvadoreñas y a la análoga clase compradora de todo El Salvador. El pueblo salvadoreño también tiene una herencia de cultura campesina de la idiotez y brutalidad de la vida rural. Las clases compradoras “de la Escalón” también tienen una dosis masiva de cultura yanqui: la “clase rural también la posee, la cultura de Fomento, Coca-Cola, rancheras y otros productos autóctonos del pueblo salva trucho. Pero las masas proletarias ni siquiera tienen un idioma; ni español, ni inglés, ni un sincretismo salvadoreño de ambos, sino una jerigonza, un Juelule, chero, chambón y cerote de idioma que no llega a ser ni español, ni inglés, ni cosa por el estilo, sino una mera lengua-esclava, la lengua franca de los esclavos.
El farabundista ignora el hecho que a las masas salvadoreñas se les niega el derecho a una cultura en la cual ellos puedan verse a sí mismos como contribuyendo colectivamente al enriquecimiento de la vida intelectual del país. Su “cultura,” como también la mayor parte de sus alimentos, se limita a lo que su amo semi-colonial acuerde importar de varios otros lugares del planeta.
El cuadro que se nos presenta en la forma de FMLN que “respeta a la cultura salvadoreña” es análogo al del colono “civilizado” y “relativista cultural”, o al amo de los esclavos, que observa a los oprimidos viviendo de los desperdicios. Él dice: “Eso es lo que les gusta. No le imponga valores ajenos. Esa preferencia que tienen por los desechos de las cocinas de hoteles es un resultado de sus experiencias culturales; es lo mismo con su preferencia por las chozas del ‘barrio”. El colono, como también el mal disimulado comprador pequeño burgués del liderato farabundista, nos da esta explicación: “Los esclavos se sienten más contentos con sus propias cositas”. Él ve a las masas privadas de cultura, construyendo una pobre imitación de cultura de cualquier desecho arrojado a la calle, ya sea por la putrefacta herencia española o la importación yanqui. El pequeño burgués del FMLN sonríe condescendientemente: “esa es la cultura del pueblo.” “Nuestra acción: culpar al imperialismo de todo, y a sus lamebotas salvadoreños”.
La ruin mentalidad de comprador pequeño burgués del liderato farabundista llega a la cumbre de lo patético en la adoración ritual del culto de la “independencia insular”. (CUBA) (ver como viven los “machos” farabundistas aquí en El Salvador)
Esto es un hecho: El Salvador no puede, ni podrá, alimentarse a sí mismo. Muy bien, entonces “El Salvador libre” importaría sus alimentos. ¿De dónde? ¿Con qué se van a pagar? ¿De las entradas de las fábricas yanquis que ya se están largando hacia la mano de obra más barata que le ofrece el programa de “maquilas en México o Guatemala” ? ¿Y si los semicolonos yanquis cierran sus fábricas? ¿Qué importaría “EL SALVADOR LIBRE” para siquiera asegurar suficiente alimento para su pueblo? ¡Sólo podría exportar a su pueblo! De hecho la población se ha estado exportando hace ya décadas!
El FMLN casi quiere pretender que las últimas elecciones ni ocurrieron. Se han puesto en huelga dicen. Entendiendo lo contrario, el salvadoreño encuentra ventaja en el “status” político actual; en que dicho status es parte de la base para el arreglo contributivo, entre otros, que han hecho de El Salvador un lugar muy atractivo para los industriales yanquis que le vienen huyendo a las condiciones políticas (la estadidad) del continente. La mayoría de los votantes salvadoreños no reaccionaron en contra del “extremismo revolucionario” de los partidos independentistas o libertarios, sino que reaccionaron en contra de la estupidez de estos partidos. Se comieron lo de la polarizacion del país.
El mismo salvadoreño que con mucho “brío” celebra la idea puramente religiosa de la independencia durante sus festejos de fin de semana, es el mismo salvadoreño que tiene una perspectiva opuesta en aquel mundo aseglarado, y real, del empleo, la “ropa, zapato, casa y comida”, etc. Él entiende, por las etiquetas de los comestibles importados, por los nombres de las fábricas y demás sitios de empleo, que la existencia material del salvadoreño es posible sólo como una extensión de la economía estadounidense. En la práctica, cuando el guanaco se encuentra fuera de la “iglesia”, i.e. los partidos independentistas y sus ritos, él entiende que su existencia se ubica en un arreglo especial político-económico para El Salvador dentro de la economía estadounidense y vota en conformidad a esto. Por ello prefieren estar asi

Anónimo dijo...

La popularidad de la fantasía puramente religiosa de “independencia”, o linea del partido "anti-imperialista" que tiene este mismo salvadoreño que vota en contra de la independencia político-económica, es una expresión natural de la mentalidad de esclavo. Buscamos el bienestar y no la esclavitud, El esclavo existe siendo un esclavo, y desea seguir siendo un esclavo, ya que esto, para él, es la única posibilidad existente para su existencia material. Seguimos de esclavos al colocar a Handall como candidato. Porque don Shafick celebro la derrota de Facundo? Porque el "status quo" en oposicion es la que le daba de comer a el, y el pueblo? "la millonaria campaña electoral de Arena, fraude, el CCE muy parcializado, etc de excusas. Pero a la misma vez el esclavo del partido odia la esclavitud; él odia la esclavitud en sus sueños, en sus ritos, en aquel comportamiento divorciado de lo terrenal. Odia a la cara yanqui —el lenguaje yanqui, la explotación yanqui— con un odio profundo y religioso. De la misma manera que odia a la imagen mental de su posesiva y sádica madre, de la cual el “macho farabundista” depende con tanta aprensión para su sentido interno de identidad. ¡Él odia a su imagen maternal adorándola devotamente!
De esta manera las organizaciones no gubernamentales funcionan como grupos “religiosos” especiales, que tienen poco que ver con las realidades materiales de este mundo. Su función no es de cambiar al mundo, sino de asistir en crear aquellas fantasías a través de las cuales la mente oprimida busca distraerse a sí misma con la mera ilusión de otro mundo, el cual nunca puede ser. Por esto es que no le debe sorprender a nadie ese trance eufórico que caracteriza a los farabundistas —y a los otros protolibertarios— cuando “descargan” retóricamente sobre la “cultura salvadoreña”,la “independencia de EEUU” y el milenarismo de la “victoria de las fuerzas populares”.Se convierten en patéticos, tontos, solamente cuando intentan el disparate de bajar este paraíso de necios a la Tierra. El intento de realizar una risible fantasía en el mundo verdadero de la práctica diaria es hacer un hazme reír patético de dicha fantasía.
Así mismo el “macho farabundista” se encuentra en la cumbre de deleitosas fantasías cuando piensa en la gloria del coito; es sólo cuando intenta el coito con una verdadera mujer que se convierte en una criatura patética y obviamente impotente. Él se siente libre sólo con una mujer “cualquiera”, con la “puta”, con la amante que él, para su adentros, sabe que “ha sido de otros”. De esta manera el “macho farabundista” esconde sus tendencias homosexuales; su odio a las mujeres degradándolas en el nombre del amor, y cumpliendo el acto homosexual de compartir el coito con la mujer que “tiene otro hombre”.
(Claro está que la prostituta conoce, por lo menos inconscientemente, este secreto de su cliente “macho”. ¿Qué ella no “se ofende” por esto? ¿Por qué se va a ofender? De esta manera la prostituta sirve a su propia necesidad lesbiana, compartiendo el acto sexual con la mujer del cliente. La encolerizada y sádica mujer se venga del hombre acostándose con otro, y así sometiendo a su amado odiado a una relación homosexual).
La idea de “independencia” es así un acto inconsciente de auto denigración de parte del pueblo salvadoreño, que tiene parecido con la popularidad auto degradante del “control comunal” entre los residentes, victimizados por el auto desprecio, del arrabal mugre de Soyapango. “¿Control comunal” de qué? “¡De nuestra miseria, nuestros arrabales y nuestra degradación!” ¿Cuál es la base del mito de “ayudarse a uno mismo” que ha prevalecido en el arrabal mugre del barrio La Vega o Santa Anita desde la década del 1950? No es nada más que el saqueo de un vecino —de su ropa, “televisor,” y demás— para venderle este botín a otro vecino, a veces en la misma manzana en menos de una hora: “ayudarse a sí mismo,” “control comunal.” Los inviernos vienen y van, ni ARENA ni el FMLN hacen nada por remediar el sistema de desagües, es mejor que este de esa manera, siempre habrá protestas, pero si estamos en el poder, se caerán del sillón dorado que les da las “4 runner”, el rancho en la playa y las casas para vivir y alquilar. Medardo y el bufón de Leonel ¿querrán ceder a esta “minita”? NO es la respuesta lógica. Estando en la oposición, las condiciones de vida tranquila sera inmovible. La idea esencial, inconsciente, que está envuelta es: “Nosotros somos tan inferiores que sólo podemos lograr un sentido de igualdad si logramos separarnos de nuestros superiores”. Es la profundidad de la miseria, la ignorancia, la falta de cultura y demás ignominias causadas por el colonialismo yanqui y el capitalismo cuzcatleco y ahora la comodidad de la “nueva burguesía” del FMLN, que obligan al salvadoreño oprimido a creer que sería “igual” al orden superior humano si no lo compararan con esta especie; si se aislara, si no hubiese “competencia”. La creencia en la inferioridad inherente de los salvadoreños, este mito autodegradante de “independencia gringa revolucionaria”, el farabundista demuestra claramente su creencia en la superioridad inherente de la Coca-Cola.
En cuanto a esto último es muy útil comparar a la permeante preocupación de izquierda salvadoreña con la “cultura chavista y su petróleo”, con las actitudes prevalecientes entre los demócratas y revolucionarios socialistas suramericanos de hace más de un siglo. Los revolucionarios alemanes Kant, Hegel y Marx, tomaron de lo más avanzado de la cultura de sus opresores inmediatos (la Francia napoleónica e Inglaterra) y dieron un paso agigantado dentro de la cultura capitalista sobre las cabezas de aquéllos de los cuales se apropiaron dichos elementos. En contraste a esto, la pequeña burguesía salvadoreña de la izquierda (las clases compradoras de propiedades del FMLN en El Salvador) tomara aquello que es lo más patéticamente atrasado del planeta; reclamando su derecho a la basura del mundo como lo único que él considera particularmente apropiado para los inferiores pueblos latinos. Este “relativista cultural” se la pasa buscando en las reliquias indias, en la miseria de los mestizos, los ladinos y en las posesiones patéticas de los retrógrados, ignorantes y oprimidos, aquello que “cuaja” perfectamente con la perpetuación de la cultura de inferioridad y opresión.
¿Las “glorias de Venezuela?” ¿Quizás el amiguito de Hugo Chávez, Fidel Castro? ¿Quizás ese ruin y asqueroso hato de basura contemporánea conocida como las clases “superiores”, el “los estudiados en Cuba y Patricio Lumbunba en Moscú”, y los burócratas, que tipifican y viven de la cultura más atrasada de América? Una clase que no podría “competir” en ningún otro sitio en el cual los obreros y campesinos no estuvieran tan miserablemente oprimidos y degradados como lo están hoy día en Cuba, Bolivia, El Salvador y Nicaragua. ¿Quizás la España de los “conquistadores?” ¿Quizás la Venezuela en bancarrota del siglo XXI, la Venezuela ignorante del tipo con su caballo y del caballo con su tipo —sin saber quién es quién— la Venezuela del simio bestial y torpe “conquistador”, asesino ultrajador y analfabeta? ¿Y todo esto para liberar a Sur América? ¿Quizás sea la Venezuela de la “Santa Inquisición?” Y ahora con el lider a la cabeza, ¡el caballo debe de estar viendo a la izquierda! ¡Miseria risible!
¿Cervantes y los otros productos de la herencia moral para el latino americano? Aquí sí. ¿Aún el compositor menor, Soler? Otra vez, sí. ¿Goya? ¡Definitivamente que sí! Estas son figuras históricas mundiales que se elevaron por encima de la España árida, miserable, hambrienta, hipersacerdotada y torturadora de toros, con sus bestialidades aburguesadas.
Pero estos logros de los españoles ilustres no son los que fascinan al comprador salvadoreño.
A él le fascina más la España ruin, la España barata e inferior, la única cultura occidental europea que está lo suficientemente rebajada (aparte de los muy ruines portugueses) como para estar al mismo precio de los esclavos latinos de los yanquis... a menos que uno no tome en consideración la defecación humana que toma la forma de los degradadísimos existencialistas y “estructuralistas” de la cultura “parisiense”, los cuales se pueden obtener sin pagar por cualquiera que carezca de respeto propio. La fascinación con la cultura española es esencialmente una fascinación con el mundo del arrabal hispano parlante, es la auto imagen que tiene el comprador latino de ser una persona inferior en este mundo.
Lorca El Patético. Neruda El Imbécil. El talentoso Cortázar, rebajándose componiendo charlatanerías parisienses. El genio de García Márquez cayendo en un penoso existencialismo. Lo que hace falta es un verdadero espíritu revolucionario en la cultura ssalvadoreña, el cual autositúe a los mejores portavoces de un pueblo oprimido en el papel apropiado de figuras históricas mundiales, no simplemente dirigiendo al pueblo “inferior” del externo arrabal salvadoreño parlante local, sino participando como iguales en la reconstrucción del mundo entero. El mundo exige Goethes, Hegel, Heines y Marx salvadoreños.
La mentalidad compradora pequeñoburguesa del liderato del FMLN carece absolutamente de la sensibilidad para estas aspiraciones humanas; de estas aspiraciones revolucionarias. De aquí es que sale su desprecio de las potencialidades humanas del pueblo salvadoreño, y aquí se ve —no es casualidad alguna— el desprecio propio y profundo que manifiesta el “macho” en el culto patético a la “real independencia” salvadoreña.
Como lo son todas las otras características del FMLN, los aires de clase “compradora” en el estrato superior de dicho partido son una ridícula parodia del fraude político izquierdista salvadoreño en general.
En la mayoría de los sectores salvadoreños, las familias compradoras que dominan a la vida política del país, en nombre de los yanquis, mandan a sus hijos a la universidad. En la universidad, los hijos y los primos de las familias más importantes comienzan su papel de sátrape yanqui por diferenciación política. Uno de los hijos hace el papel tradicional del político comprador “ortodoxo” —conservatismo caballeresco— otro se convierte en el futuro coronel, otro se convierte en el demócrata “comefuego”, el otro se convierte en publicista populista, y otro (a lo mejor un primo) se convierte en el fogoso “marxista-leninista” oficial de la familia. Claro está, que estos varios papeles se revisan con la cortesía apropiada en todas las reuniones familiares. Es un asunto de familia —desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda— cada sector de la vida política queda debidamente supervisada por algún miembro de la familia compradora. Un sobrino guerrillero puede tomar a un tío conservador como rehén: “perdone tío; entenderás que esto es sólo política”. El tío a su vez puede ser que fusile políticamente al sobrino izquierdista y, entonces evaluar la delicadeza de estar presente en el velorio; o puede ser que el sobrino, después de cumplir su obligación familiar en la izquierda, se le pensione como ministro de Defensa en el gobierno popular democrático de su tío.
En ciertos sectores paupérrimos en El Salvador, los cuales estaban permeados por la mentalidad campesina, es una moda que las señoritas del vulgo se hagan miembros de elites de la modas, cuyas bases son las escuelas superiores (secundarias) preuniversitarias, haciendo así una pobre imitación de las clases privilegiadas universitarias a las cuales sus padres difícilmente podrían mandarlas. Usando este mismo principio, el liderato del FMLN intenta simular patéticamente a la tradición compradora de la vida política de Estados Unidos, etc. ¡Qué despreciable comedia de respeto para el prestigio de otro líder! ¡Qué tontería mas picaresca! Pobre y amorfes plebeyos farabundistas intentando jugar a los modales elegantes de la “aristocracia” compradora de los sectores más propicios de Estados Unidos. ¡Qué sorpresa que El faro no haya escrito algo sobre Don Sánchez Ceren y compañia! Así vemos al FMLN parodiando a la farsa compradora de las otras regiones de la “economía libre”.

El-Visitador dijo...

¿qué es (la estadidad) del continente?

Anónimo dijo...

Hoy si se pelaron! Entiendo que el FMLN esta tranquilo en la oposicion, no quiere la presidemcia del pais y se a adueñado de los suenos de la izquierda del pais. Realmente les vale el desarrollo del pais???

Anónimo dijo...

no sean tan gays el pais esta mal porque las niñas oyen a los gays de one direction es por eso unen la LOGICA