17 mayo 2006

Gente: Solidaridad

¿Ha recibido ayuda monetaria de un desconocido alguna vez, en algún momento de necesidad o apuro? ¿En este país? ¿En El Salvador?

Pedir dinero en un momento de necesidad, seguramente para muchos es vergonzoso, pero hacerlo ha veces ha llegado a ser necesario, como cuando alguna vez nos asaltaron y nos dejaron sin nada para el transporte publico o cuando por alguna razón, necesitábamos comprar algo y no nos alcanzaba, quizás por unos 5 o 10 centavos.

¿Recibió usted en momentos así una ayuda? Estoy seguro que si, y eso que no me creo eso de la publicidad que dicen que El Salvador es el país de la sonrisa y otras cosas mas, pero sin temor a equivocarme puedo decir que todavía algunos salvadoreños, no hemos llegado a la situación de lo que sucede en los países europeos o en algunos lugares de Estados Unidos donde cada quien hace lo que es suyo y poco o nada le importa lo que les pasa a los demás.

Prestar ayuda a un desconocido es lo que yo llamo solidaridad, y por supuesto, hay personas que son sumamente solidarias y otras que no tanto, pero la cosa es que es probable que alguna vez hayamos recibido ayuda solidaria.

¿Qué porque estoy reflexionando sobre esto? Hace unos meses en el blog de una escritora salvadoreña pero que ha vivido en el extranjero mucho tiempo y que ahora vive en Costa Rica, ella escribió la ayuda que había recibido de un muchacho que atendía un establecimiento donde hacen fotocopias y no le cobro el total de su gasto, porque ella no tenia cambio y el tampoco, así que le dijo, mas o menos algo como “no se preocupe, que así quede”. Ella escribió en su blog que se sentía muy agradecida y que solo allí haría sus fotocopias y que si eso le hubiera pasado aquí en El Salvador, seguramente, en vez de ayuda hubiese recibido insultos.

Esta última declaración no me gusto mucho. No es que no crea imposible que eso puede haberle sucedido a algún salvadoreño aquí, pero no creo tampoco que Costa Rica sea el paraíso de la solidaridad (que no lo es) ni creo que El Salvador sea el infierno de los insensibles.

Y me decidí a escribir sobre esto, precisamente porque el sábado en la mañana amanecí con un dolor de cabeza horrible (no por una noche de bebida, o sea no por una resaca, que quede claro , jajaja) así que después de hacer unas diligencias pase por la farmacia que esta allí por el redondel Bethoveen. Compre unas acetaminofen y decidí incluir en la compra unos dulces para refrescar el aliento y en total me salía un dólar con algunos centavos mas. Tenia justo el billete de dólar y otro de cinco dólares, por lo que pensé que tendría que pagar con este ultimo, pero el señor que me atendió, vio en el mostrador justo la cantidad adicional y me dijo, no se preocupe aquí están los que le faltan, y me dijo además, pase buen dia.

Le agradecí su amabilidad y me acorde de lo leído en el blog y empecé a recordar las veces que la gente me ha ayudado desinteresadamente, como cuando el carro se me ha arruinado y necesito un empujón, o cuando se me ha pinchado la llanta y mas de una mano me ha ofrecido ayuda o cuando me robaron y el cobrador de un bus me permitió viajar sin pagar. Me acorde además, que no solo he recibido ayuda sino que he ayudado a otros, especialmente cuando veo a gente que no es atendida bien en algún lugar por su aspecto sencillo o en otras ocasiones -que tampoco estoy tratando de contarles lo bueno y amable que he sido-.

En fin, creo que si hubiera un poco de solidaridad (o filantropía o amor al prójimo) las cosas serían mejores. Pero como de deseos no se mueve al mundo y tampoco moverlo es mi responsabilidad, ni tengo la capacidad, entre más personalmente trate de ser amable con el prójimo mejor será el ambiente donde viva, trabaje y estudie, y así, de esta forma ridículamente simple termina mi post.

10 comentarios:

Dr. Kabuto dijo...

Tenés razon. Yo vivo momentaneamente fuera del pais, y viendo y comparando la gente me doy cuenta de que los salvadoreños no somos tan mezquinos como algunos lo quieren ver. En realidad, creo que comparativamente con el pais adonde vivo, somos mas serviciales y mas dispuestos a ayudar. Y eso tiene mas valor, cuanto la situacion en la que uno vive es peor. Por cierto, cuantos de nosotros no han ido por diversos motivos al campo y mas de alguna persona de escazos recursos han compartido su comida con nosotros? Yo soy agronomo y siempre nos mandaban a comunidades y todo eso, y con mis compañeros se nos partia el corazon de ver gente pobre que con una sonrisa en la cara te pasan a sus casas y comparten lo poco que tienen para comer, te sienten en su mesa y ven con gusto como comes! Por cierto los mejores frijoles y tortillas que en mi vida en comido me fueron compartidos en una casa de un agricultor. Tambien es comun que la gente del campo antes de despedirte te de una bolsa con lo que tiene de la finca sean, jocotes, mangos, etc.
No creo que la señora que escribio en el comentario al que haces referencia nunca haya oido de este tipo de costumbre. Me sorprende en realidad que se hable mal de nuestra forma de ser con los demas. Aqui llevo casi dos años, y solo dos veces he sido invitado a la casa de alguien. Jamas he sido presentado a la familia de mis compañeros de estudio. Nunca nadie se ha preocupado por si me pasa algo o si me siento mal por estar lejos de mi pais. Recuerdo, que con los extranjeros que he conocido en ES, lo primero que uno hace es invitarlo a la casa a comer, o se le lleva al pueblo de donde es uno o se le saca a pasear. Aqui (que no es costa rica) no lo he visto.

Saludos

Aniuxa dijo...

Realmente yo me ha dado cuenta que los que tienen menos son los que más dan. Además lo que dan es relativamente más que lo que dan los que tienen. No es lo mismo que una señora de un cantón te dé de los mangos que tiene (que ya me ha pasado) a que un señor empresario doné en la Teletón y que después se lo deduzca de los impuestos. Yo digo, pues. No somos tan malos, no somos tan buenos, somos. A mí se me cayó la cora subiendo al bus (y siempre ando justa), una señora me dio el pasaje una vez. Creo que no lo voy a olvidar. También una vez un microbusero no me cobró :P

Anónimo dijo...

La verdad es que si hay gente que sabe dar su corazon o llamemosle su sentido de SOLIDARIDAD con el que no tiene. Por lo general es el que menos tiene el que da lo poco que puede compartir. A mi me paso una situacion donde tube que recibir ayuda de una señora en Atiquizaya, cuando me asaltaron y dejaron sin nada (dinero). Sin haber visto el robo, un pequeño que estaba y habia visto ( a mi me daba verguenza pedir para el pasaje) le conto y sin motivos se me acerco y me regalo lo del pasaje

Rocío dijo...

Qué lindas las historias anteriores, cada uno ha tenido sus experiencias y eso queda.
Comparto con ani que la gente que menos tiene le da más y de lo que ella necesita. Lo he comprobado mil setecientas veces.
Uno se siente estremecido con la solidaridad de gente que apenas conoce o no conoce en cómo le tratan con todo aquel cariño, es muy especial.
Con respecto al exterior, tengo la fortuna de tener amigos en honduras y costa rica, toda la vida que los hemos visitado nos atienden a más y mejor, quizá eso depende mucho de las circunstancias. Porque cuando vienen a El Salvador, nosotros siempre les tratamos lo mejor de lo mejor.
:D

Mario dijo...

Pues yo concuerdo con los comentaristas anteriores, nada menos el dia sabado, me levante temprano para acudir a los intramuros de mis hijos que se iban a llevar a cabo en las instalaciones de la Escuela Militar, llegamos y todo sin contratiempos, empezo el desfile y mi hijo mayor me pidio agua cual es mi sorpresa cuando me doy cuenta q no tenia mi billetera (soy divorciado asi q llegue solo) un señor q se dio cuenta q no andaba dinero me dijo mire aqui esta esto comprele agua al niño, entregandome dos billetes de a dolar, le dije señor muchas gracias pero me da pena, me respondio no se preocupe asi que quede, la experiencia anterior, me hizo reflexionar que todavia existe gente buena en este mundo!

Ligia dijo...

Como dice mi señor padre, siempre hay un buen samaritano en tu camino. Aquí y en todas partes.

Hunnapuh dijo...

"Realmente yo me ha dado cuenta que los que tienen menos son los que más dan." Aniuxa.

Esa es una gran verdad, la solidaridad aumenta conforme disminuye la posición económica y es que para los mas pobres, la única forma de subsistir es por medio de la solidaridad mutua.

También hay gente solidaria y de de buena posición económica no se puede negar, gente generosa que ayuda grandemente y desinteresadamente a otros.

Sin embargo cuando dar representa un sacrificio, esta caridad tiene un valor mucho mas alto que cuando dar significa simplemente entregar lo que nos sobra o que ya no queremos.

En este sentido es que la caridad de los pobres con los otros es mucho mas grande, puesto que significa sacrificar de sí para otros, pero de cualquier manera la solidaridad y la caridad hace que seamos mejores seres humanos.

Has tocado un muy buen punto soysalvadoreño, gracias por continuar escribiendo.

Xtecuan! Ufo dijo...

Por eso hagan el bien y no miren a quien, eso es excelente para vivir en paz y armonia en este mundo. Si somos solidarios el mundo camina mejor.

Rodolfo Arteaga dijo...

He tenido oportunidad de conocer muy buenas personas en El Salvador. Me llama mucho la atención el alto nivel de violencia en un país como el nuestro, donde las personas suelen ser buena onda, bromistas, sonrientes... Y si con alguien no tenés amistad, pues no te llevás con esa persona. Pero no sé. Lo que quiero decir es que no sé por qué hay tanta violencia (asesinatos, peleas, crimenes) en este país.
http://rodolfoarteaga.blogspot.com

Bk dijo...

Pues a mi precisamente lo de las fotocopias me ha pasado, como toda universitaria sacando los folletos, en muchas ocasiones me dijeron: asi que quede.. no se preocupe...
O me han ayudado en algo, siempre ha sido asi. Y sobre todo lo que dice Aniuxa que la gente que menos tiene te ofrece agua, o hasta incluso, comida si pasas por su casa yte ven cara de hambre y no tener pisto.

Algunos hasta ofrecen hospedaje... Quelindos...